Conor McGregor impactó con su vestimenta, la confesión de que es negro "de la cintura hacia abajo" y al morder una oreja a Floyd Mayweather, quien le arrojó al rostro dólares ayer en Nueva York, en el tercero de los cuatro cara a cara pactados para promocionar su pelea del 26 de agosto en Las Vegas.
El irlandés, campeón de artes marciales mixtas de la UFC (Ultimate Fighting Championship), apareció en el Barclays Center neoyorquino vestido con un abrigo de piel blanco adornado en la espalda de una enorme serpiente de varias cabezas; su torso, desnudo, exhibió numerosos tatuajes entre ellos el de su nombre. Uno de los momentos más candentes del tercer cara a cara se vivió cuando McGregor tomó el micrófono y presumió de sus orígenes al afirmar: "Soy negro de la cintura para abajo".McGregor alardea de ser negro de cintura para abajo
No es un show para oídos castos. Los dos gladiadores ofrecieron, ante fanáticos que esperaron horas para presenciar una conferencia de prensa, media hora de palabras soeces y bromas pesadas sobre la apariencia del otro.