El combate se pintaba sangriento y en efecto así fue. Conor McGregor superó el fin de semana por decisión mayoritaria a Nate Díaz (48-47, 47-47 y 48-47) y concretó su venganza sobre el norteamericano, en la pelea estelar del UFC 202, que se realizó en Las Vegas.
En la previa a la esperada revancha, ambos habían protagonizado una escandalosa conferencia de prensa e incluso llegaron a amenazarse de muerte.
En el octágono, la rivalidad quedó reflejada a la perfección con cada golpe, para el delirio de los fanáticos.
Conor y Nate se habían enfrentado en el UFC 200 el pasado 9 de julio.
Tras su triunfo, McGregor se mostró desafiante, dijo que el rey estaba de vuelta y le gritó al público: "duden de mí ahora".
Díaz, por su parte, le abrió la puerta a un tercer combate.
“Buen trabajo hoy, Conor, pero vamos por la tercera. De verdad. Hasta entonces no voy a regresar”, expresó Díaz.