Datos
- 132 golpes acumula Rory luego de dos recorridos del Abierto Británico.
- 56 fue el puesto que ocupó Tiger Woods tras la jornada jugada ayer.
- 12 impactos separan al actual campeón, Phil Mickelson, del líder del torneo.
El norirlandés Rori McIlroy amplió su ventaja al frente del Abierto Británico de golf tras cerrar la segunda jornada con un total de 132 golpes, doce bajo el par, que permiten al británico aumentar a cuatro su renta sobre el segundo clasificado, el estadounidense Dustin Johnson.
“Siento una gran paz interior en el campo de golf”, declaró McIlroy. “Me siento muy bien haciendo lo que hago. Cuesta describirlo. Ojalá me sintiese así más a menudo”, agregó.

Un puesto más abajo, en la tercera posición, figura empatado con otros cinco jugadores el español Sergio García, que pese a que ayer necesitó dos golpes más -70- que en su primer recorrido para completar los 18 hoyos del Royal Liverpool, mantiene vivas sus opciones de triunfo con un total de 138 impactos (-6).
Quien deberá esperar, probablemente, a otra edición para tratar de ganar su cuarta Jarra de Clarete será el estadounidense Tiger Woods, que figura ya a catorce golpes de McIlroy, tras presentar ayer una tarjeta de 77 impactos, cinco sobre el par, tras firmar un bogey y dos dobles bogeys.

Tampoco parece en disposición de revalidar el título conquistado el pasado año el estadounidense Phil Mickelson, quien a pesar de mejorar notablemente con relación a la primera jornada, se encuentra en la vigésimo novena posición a doce golpes del liderato.
Una primera plaza que no parece dispuesto a ceder a nadie el norirlandés Rory McIlroy, de 25 años, empeñado en conquistar en el Royal Liverpool su tercer major, tras vencer en el U.S. Open en 2011 y en el Campeonato PGA en 2012.

Para ello, McIlroy, que arrancó la jornada con un golpe de ventaja sobre sus rivales, volvió a demostrar el mismo acierto que en la jornada inaugural y firmó al igual que el jueves una tarjeta de 66 golpes (-6), tras lograr siete birdies.
Y es que la jornada no pudo empezar peor para el líder, que solventó el hoyo 1 con un bogey que hacía pensar que el norirlandés podía protagonizar lo que se denomina en el argot como otro de sus viernes extraños, la conjugación de rondas magníficas con otras desastrosas con las que en más de una ocasión McIlroy ha saldado las primeras jornadas de los torneos

Un error del que el exnúmero uno del mundo se resarció con siete birdies en los hoyos 5, 6, 8, 10, 15, 17 y 18, que permitieron llegar a McIlroy a la casa club con un total de 132 impactos, 12 menos que el par del campo.