El delantero mundialista costarricense Hernán Medford anunció que estudia la posibilidad de decir "adiós" definitivamente al balompié profesional el próximo año, tras una larga carrera deportiva que le ha llevado a España, México, Austria e Italia.
"Hay un 90 por ciento de posibilidades de que no juegue más. Ahora tengo otras perspectivas con el Saprissa", equipo al que pertenece, declaró el delantero de 34 años al diario "Al Día" de San José.
Medford arrancó el pasado Torneo de Apertura con el Saprissa, pero el técnico del equipo, el uruguayo Manuel Keosseian, lo sacó de sus planes y pasó a un cargo gerencial con el club.
"A mi nadie me obliga a dejar el fútbol pero estoy en un puesto que me gusta y veo buenas perspectivas para el Saprissa", declaró Medford, apodado "El Pelícano".
Señaló que "me agarraron" más ganas estar del lado en que se encuentra ahora, por lo que es "casi un hecho que siga en el puesto que estoy". "Tengo el apoyo de la Junta Directiva y me siento bien", aseguró.
Precisó que al regresar de vacaciones, a principios de enero, es posible que anuncie su retiro definitivo y afirmó que el equipo le ha ofrecido un partido de despedida.
Barrera, que termina el año sin un título, porque no quiso quedarse con el del peso gallo que ganó frente a su compatriota Erik Morales, en otra de las peleas estelares y mejores del año, confirmó su condición de estrella sin discusión.
Forrest paso de ser el gran desconocido entre los que venden la imagen del boxeo a campeón del mundo welter con dos triunfos consecutivos y brillantes frente al favorito Mosley, que ya había perdido también como aficionado contra la revelación del año.
Barrera y Forrest fueron el mejor ejemplo de los profesionales que no venden entradas, pero son la delicia para los verdaderos entendidos y amantes del boxeo de clase y competición.
Un reconocimiento que también se ganaron por méritos propios el canadiense Arturo Gatti y Micky Ward, que protagonizaron dos combates demoledores e intensos sin que estuviese ningún título mundial en juego.