Más allá de que la ciclotimia pertenezca al diccionario médico, este terminó es comúnmente utilizado por los periodistas argentinos para describir el estado de ánimo de los equipos distintamente de la categoría en la que jueguen.
En el diccionario, esta palabra se define como psicosis maníacodepresiva. Una irregularidad del humor, un forma de trastorno bipolar y ante estos conceptos, los argentinos adaptaron del término a las conductas inestables de ciertos jugadores o la totalidad de un equipo, que por momentos están bien y de pronto se desorienta, bajan el rendimiento y caen en la mediocridad.
En este punto podría estar el delantero Lionel Messi, quien es capaz de poner de rodillas a los rivales, a los hinchas locales o visitantes; claro lo anterior es común cuando viste el azulgrana del FC Barcelona, pero con la camiseta de su selección parece un jugador del montón, un humano más que termina por exasperar a los sensibles hinchas argentinos. Si esto no es gol, pega en el palo.
Las dos derrotas (cuatro en cinco salidas) de Argentina en las eliminatorias rumbo al Mundial de Sudáfrica elevó el tono de las críticas hacia Leo, ya que antes de esta jornada, solo se escuchaban murmullos en voz baja.
“En serio este es Messi, el que vemos por la televisión; es este, pero en serio lo es”, cuestionó hace unos meses el relator Mariano Closs en Radio La Red.
No obstante, la voz de la prensa tuvo su punto álgido después de los partidos ante Brasil y Paraguay, que hicieron que Messi se llevara a España las más perversas críticas, hasta alguna cachetada del aeropuerto. No es que lo culpen por perder, obvio, en este apartado, colaboraron sus compañeros.
Sin embargo, la situación de Argentina en la clasificación hacia Sudáfrica provocó que se cuestione si de verdad debe ser considerado el mejor: "Basta ya de hablar de Messi como el mejor jugador del mundo", "Él no ganó cinco títulos con el Barcelona, lo hizo el equipo: Xavi, Eto’o, Iniesta...", expresaron los medios.
A Messi se le cuestiona su aparente falta de compromiso con la selección, su falta de alegría, su regate lamentoso, la búsqueda del heroísmo, estar ensimismado o sus constantes ausencias –está el cuerpo, pero ¿dónde tiene los pensamientos?
Explicaciones.
Claro que los especialistas argentinos han buscado explicaciones lógicas del bajo rendimiento de Leo con la selección.
Primero se dijo que era por su falta de conocimiento del fútbol argentino y esto quedó demostrado cuando Messi dijo que quería que la albiceleste jugara como el Barcelona: “A los argentinos no nos importa cómo juega el Barcelona. Nosotros tenemos la nuestra” (estilo, conceptos y filosofía del fútbol), respondió el periodista Gustavo Caravajal.
Asumiendo el desconocimiento, entonces se planteó que Messi no se entendía con sus compañeros, que no hablaban el mismo idioma futbolístico, que no había convivido lo suficiente con ellos, que su entorno en Argentina es diferente a la que tiene en España. Después las explicaciones radicaban en el rigor táctico, la zona en la que juega, o dónde debe jugar y hasta quiénes deben jugar junto a él.
Lo anterior tiene que ver con Riquelme, muchos especialistas plantean que Juan Román debe ser el hombre encargado de llevarle la pelota al borde del área, donde dicen “La Pulga” es determinante: “Messi es el mejor del mundo, pero si no tiene un tipo que le acerque la pelota… cuando baja –al centro del campo - a buscarla (pelota) la pierde todas”, dijo Horacio Pagani, quien dirigió por cerca de 30 años a El Clarín deportivo y actualmente es parte del programa Estudio Fútbol en la cadena T y C Sport.
Este planteamiento va en sintonía con lo que expresa, generalmente, el ex delantero de Boca Jr. y otros equipos, Diego Latorre, quien sostiene que “la verdadera sorpresa del vértigo (velocidad de Messi, por ejemplo) lo determina la pausa”.
La pausa o el tiempo, como lo quieran llamar, que tanto pregona el hoy comentarista de Fox Sports, está directamente relacionada con Riquelme - quien se autoexpulsó de la selección de su país por no compartir los mismos códigos del técnico Diego Maradona-, pero que definitivamente representa el jugador que elabora, piensa y hace jugar a los que están a su alrededor.
“Hoy existe mayor fricción (en el fútbol), se corre más sin ton ni son detrás de la pelota (vértigo), esto no quiere decir que el juego sea más lento o rápido”, aseguró en otra tertulia Pagani, sobre la velocidad del juego.
Mientras que Juan Pablo Varsky, en un artículo en La Nación expresa que “Acá (en Argentina) le quitan la pelota y no patea al arco. Allá juega con todos y todos juegan con él. Acá no juega con nadie y nadie juega con él, a excepción de Verón. Allá juega simple. Acá está obligado a hacer la réplica del gol a Getafe. Allá disfruta. Acá sufre. Y como acá no analizamos procesos, sino resultados, la sentencia cae inmediata: Messi es un problema”.
Opciones.
A la espera de lo que pasará el próximo mes cuando Argentina se juega, y en serio, sus opciones de clasificar al Mundial, primero ante Perú en casa y después contra Uruguay en Montevideo comienza la especulación sobre la participación de inicio o no de Messi.
Para Ricardo Caruso Lombardi, técnico de Racing de Avellaneda, Messi debe iniciar desde la banca y dependiendo del rival, ser titular, así lo expresó en Fox Sport.
En cambio, Claudio Borghi, estratega de Argentinos Juniors, sostuvo en ese mismo canal, que él como técnico “lo pondría de Messi”; “Creador no es… Messi no ve 2 metros delante de él”.
El ex seleccionado argentino habla de la demarcación territorial que tiene “La Pulga” para desplazarse dentro del campo, para que se ubique dónde se sienta cómodo (donde lo hace con el Barça) y reciba la pelota para luego tirar paredes o pases de gol en el borde del área donde es mortal.
Las críticas son el resultado de las frustraciones que vive el argentino futbolero, debido a la doble personalidad que experimenta Messi cuando juega con su selección y tras varios sinsabores han terminado por decir que él "No tiene fútbol para ser titular en la albiceleste”, “Su postura en la cancha, como si no quisiera estar ahí. Es hora de preguntarse si tiene que jugar".
Y es que los argentinos y fanáticos se preguntan por qué Kaká, por ejemplo, que es el mismo en el Milan, Real Madrid y Brasil, y Messi no ¿será que tiene un gemelo perverso que se empecina en hacerle ver mal?
Ante las nubes negras que se sitúan sobre Argentina, se plantea la siguiente interrogante ¿Será Messi titular en las dos últimas jornadas? Veremos, por ahora Leo ha recuperado la sonrisa en el Barcelona...