El delantero barcelonista Lionel Messi llevó a cabo su primer entrenamiento en Shanghai para los JJOO, después de sumarse a sus 17 compañeros de la selección olímpica de Argentina, mientras se decide la apelación del Barcelona al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) sobre su presencia en China.
El conjunto albiceleste, que no salió de su hotel desde el viernes hasta ayer en la tarde, tuvo así ayer su tercer entrenamiento en la ciudad oriental, en el campo de fútbol de la universidad shanghainesa de Donghua, donde se pudo ver por primera vez a Messi junto a sus compañeros vistiendo la camiseta argentina sobre el campo de juego.
El resto del equipo se tomó la llegada del barcelonista "con tranquilidad", según declaró a un grupo de periodistas, en respuesta a una pregunta de Efe, el defensa Pablo Zabaleta (jugador del Espanyol, España).
"Lo tomamos con tranquilidad, porque sabíamos que no era algo que lo teníamos que resolver nosotros, aunque sí queríamos que se tomara una decisión para la tranquilidad de Leo y de todo el equipo, teníamos que tener todos una solución", afirmó Zabaleta momentos antes del entrenamiento. A su llegada a Shanghai, Messi, que viajó a China acompañado por el español Pep Costa, miembro del cuerpo técnico azulgrana, no hizo declaraciones ni en el aeropuerto ni al entrar en el Hotel Huating.