El mexicano Rafael Márquez arrebató el invicto al favorito estadounidense Tim Austin al noquearle en el octavo asalto, y le arrebató el cinturón de campeón mundial gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), en un pleito realizado la noche del sábado en Las Vegas (Nevada).
Márquez, hermano del recientemente coronado campeón pluma FIB Juan Manuel Márquez, mejoró su hoja de servicios a 29-3, con 27 triunfos antes del límite, ocho de esas victorias en fila.
El púgil oriundo de Ciudad México descargó una andanada de golpes sobre la anatomía de Austin, y lo puso en tan mal estado que el árbitro debió detener el combate a los dos minutos y 20 segundos de la octava vuelta.
"Me siento muy contento y muy feliz con este título. Sabía que tenía una dura pelea, pero vine bien preparado y gané de la mejor forma posible", dijo el joven mexicano de 27 años, quien por primera vez en sus siete años como profesional, disputó un título mundial.
Austin, de 31 años, presenta ahora un récord de 25-1 con un empate, y cedió la corona luego de 10 defensas exitosas desde que se la arrebató el africano Mbulelo Botile el 7 de julio de 1997.
"Marquez me alcanzó con un gran golpe. Fue una gran pelea y le doy todo mi respeto", señaló el norteamericano. Austin llevó el pulso del combate desde el mismo comienzo, pero el mexicano se defendió bien, en espera de su oportunidad.
Con un boxeo más perfilado, Auston parecía llevar ventaja, hasta que en la vuelta decisiva Márquez le pescó con contundente golpe de izquierda a la cabeza, del que no se pudo recuperar.
Luego de que el conteo del árbitro se extendiera a nueve, Austin se incorporó pero ya el final estaba escrito. Con mucha sangre fría, Márquez cazó de nuevo a su oponente y contra las cuerdas le descargó al menos 10 golpes, que no encontraron respuesta. Ante la pasividad de Austin, el réferi detuvo el ya desigual pleito.