Reflejo de la pobreza en la que vive más de la mitad de la población, la nueva modalidad para obtener recursos en México es vender órganos para transplantes a través de Internet, informó ayer el diario "El Financiero".
Según afirma el diario, en dos horas de búsqueda se localizó en Internet a mexicanos que vendían uno de sus rayoría se trataba de desempleados, mayores de 40 años..
"Vendo riñon. Soy hombre saludable de 45 años y aún cuando sé que la salud no debe ser comerciada, tengo urgencias verdaderamente importantes en el plano económico y mis hijo y su alimentación y sus estudios son prioridades", era uno de los testimonios citado por El Financiero.
"Riñon para trasplante. Por penuria económica y en vista de que se puede vivir con tan sólo uno, ofrezco uno de mis riñones para salir de la crisis y poder dar tranquilidad económica a mi familia", explicaba otro vendedor de órganos.
Un profesional que se identificó sólo como Rolando, declaró que se veía obligado a recurrir a la venta de uno de sus riñones para pagar una deuda bancaria que supera los 250.000 pesos (25.000 dólares).
"Hago lo que puedo, y si vender un riñon es el precio para asegurar a mis hijos estoy dispuesto a hacerlo, no me importa lo que venga después", dijo.
Aunque las leyes mexicanas no prevén castigos por el ofrecimiento de órganos para la venta, existen sanciones que van de tres a cinco años de prisión para los médicos y hospitales que participen en el tráfico o transplantes clandestinos.