La victoria con suspenso y merecida que consiguieron los Heat de Miami en el tercer partido de las Finales de la NBA no sólo fue la primera que consiguieron en su debut en la lucha por el título, sino que además los alejó de caer en un 0-3 que los colocaba al borde de la eliminación.
Una vez más, el escolta Dwyane Wade fue la gran estrella y el héroe que hizo posible que los Heat pudiesen remontar una desventaja parcial de 13 puntos (89-76) con 6: 33 minutos para concluir el cuarto periodo.
El esfuerzo realizado por Wade, que anotó 42 puntos -incluidos 15 en el cuarto periodo- con los que empató su mejor marca en la fase final, y capturó 13 rebotes, le pasó factura en el aspecto físico al sufrir una fuerte contusión en la rodilla izquierda que lo apartó hoy, miércoles, del entrenamiento.
Pero la estrella de los Heat, que había anticipado que no iba a permitir una barrida en su primera participación en las Finales de la NBA, dijo que estaría listo para el cuarto partido, que se disputará hoy jueves, en el mismo escenario del American Airlines Arena.
"La rodilla me molesta y está un poco inflamada, pero también tengo la confianza de que voy a poder jugar en el cuarto partido", comentó Wade.