En tanto, el presidente de la FIA Max Mosley sigue empeñado en su campaña por reducir los gastos en uno de los deportes más caros del mundo.
Para el año que se avecina, los motores deberán aguantar dos carreras, y los monoplazas estarán limitados al mismo juego de neumáticos para la clasificación y el día de la prueba.
La apuesta seguro es un no.
Desde que el piloto alemán ganó el primero de cinco títulos consecutivos en 2000, y siete de por vida, los directivos de la F1 han hecho de todo para frenarlo un poco. Se modificó la tabla de puntuación, se cambiaron las normas para los días de clasificación y se prohibieron los ayudas electrónicas.
Schumacher estuvo más dominante que nunca. Ganó 13 de las 18 válidas, y su compañero brasileño Rubens Barrichello se llevó otro par en la temporada menos competitiva que se haya visto en la historia de la F1.
Schumacher barrió con 12 de las primeras 13 carreras.
Un trío de equipos aún no ha divulgado los nombres de sus pilotos: Red Bull, Jordan y Minardi. Red Bull acaba de adquirir a Jaguar el mes pasado, y Liuzzi, campeón de la formula 3000, también es candidato junto al escocés David Coulthard, ex de McLaren.
Si Schumacher sigue arrasando, pues lo que ocurra fuera de las pistas podría concitar la mayor atención.