Se acabó la paz en el golf. El zurdo Phil Mickelson, segundo del mundo, lanzó un ataque directo al reinado mundial de Tiger Woods en el ecuador del Abierto estadounidense, el segundo "Grande" del año que lidera con -3 (139 golpes) el norirlandés Graeme McDowell.
Tiger completó ayer una vuelta aceptable (72 golpes) ante las exigencias brutales del recorrido californiano de Pebble Beach. El líder mundial camina discreto, desde el puesto trigésimo primero, a siete golpes del líder.
Lo que no se imaginaba Tiger era la reacción vespertina que iba a protagonizar Mickelson, el hombre que puede destronarle después de cinco años ininterrumpidos de reinado mundial. Mickelson atravesó los primeros ocho hoyos con cinco "birdies", desatando el delirio de los californianos pues la víspera se marchó sin aciertos y 75 golpes (+4).