Sobre la marcha de un bólido, Gabriel Espino rebasaba todo cuanto encontrara a su paso. A sólo una vuelta del final, y en consagración anticipada, el piloto de 10 años estampaba una audaz victoria en la Pista de Coronado.
Domingo, una mañana inflamable: con el combustible de los karting y el sol como detonante, dieron al ambiente automovilístico todo lo que necesitaba.
Y es que mientras elmonoplaza de Felipe Massa abandonaba la pista en el Gran Premio de Australia (por fallos mecánicos), el “miniplaza” de Eduardo González se jactaba de ser la máquina más poderosa, una vez su piloto conquistara la categoría “Minicar B”.
Era el segundo ganador del día, recordando que Gabriel había dominado la categoría “Minicar A”.
El día y los pilotos adultos seguían corriendo y, aunque los que no estuvieron jamás podrán saber cuán veloces pueden ser unos pequeños motores, la cátedra que los chicos impartieron tendrá su tercera parte el 19 de abril, cuando vuelvan los motores livianos a rugir y emociones fuertes a fluir en lo que será la tercera prueba del Karting, válida para el ranking nacional.