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Mientras que en Asia gozan en Lisboa es puro llanto


El día empezó con un libre directo ejecutado de forma magistral por el belga Johan Walen, que tomó efecto y se coló por toda la escuadra. Bélgica se impuso de forma brillante a una Rusia que quedó exánime. El coreano Park Ji Sung redondeó la noche dando una lección de control y de finalización quirúrgica entre las piernas de Vítor Baia, con la que no sólo desató el éxtasis en toda Corea, sino que también hizo un regalo a un Estados Unidos derrotado y carente de inspiración.
Comparado con lo que viene siendo la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002(tm) hasta ahora, la jornada número 15 no fue tan sorprendente, ya que los sucesos acontecidos recientemente nos han enseñado a todos a esperar lo inesperado. Los dos favoritos de los grupos D y H, los coorganizadores Corea y Japón, se clasificaron para octavos de final, mientras que Bélgica surgió en el último momento, desatando una lluvia de goles que remataron a la herida y apesadumbrada Rusia. Estados Unidos no fue capaz de lograr la clasificación por sí mismo, sino gracias al gol que Park Ji Sung le coló entre las piernas a Vítor Baia a muchos kilómetros de distancia.
Japón, que participa por segunda vez en una fase final, logró el pase a octavos por primera vez en su historia, tras imponerse a una valiente Túnez. Un gol oportunista, obra de Hiroaki Morishima, y un cabezazo de Hidetoshi Nakata hicieron que el enloquecido público que se había congregado en el estadio Nagai de Osaka acabase llorando de alegría por haber logrado la mayor proeza futbolística del país.
Bélgica, liderada por un Marc Wilmots que se está acostumbrando a marcar un gol en todos los partidos, estará en la segunda fase merced a una arrancada de última hora, en la que marcó dos tantos y condenó a la esperanzadora Rusia a hacer el viaje de regreso a casa. Mientras se hablaba de la destitución del seleccionador belga, Robert Waseige, sometido a una fuerte presión por parte de los medios de comunicación, los Diablos Rojos se iluminaron y se aseguraron un puesto en la segunda ronda, con cinco puntos en tres encuentros.
Rusia nunca llegó a encontrar su mejor momento de forma en el torneo, ya que Karpin rindió por debajo de lo que acostumbra, al faltarle su creativo compañero del Celta de Vigo, Alexandr Mostovoi. Éste, quizás uno de los mejores mediapuntas presentes en la competición, no llegó a jugar ni un minuto.
Y en el último encuentro de la noche, la selección coreana desató la euforia en todo el país con una aceptable actuación ante un Portugal decepcionante y nervioso.
Los portugueses, liderados por un pobre y poco convincente Luís Figo, no consiguieron hacer valer su vitola de favoritos, ni siquiera subir al podio con la tan ensalzada "generación dorada". Al igual que en la Eurocopa 2000, Portugal se dejó llevar por los nervios al final y puso fin a su andadura con un frenesí de feos gestos. Quizás Portugal 2004 sea la última ocasión de la talentosa generación de luchadores lusos.


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90503
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América