El Milán hizo valer su amplio triunfo en la ida en Roma (4-1) y, pese a ceder ayer un empate casero ante el Roma, por 2-2, ha conquistado la Copa de Italia de fútbol, que une a la Liga de Campeones lograda hace cuatro días.
Se trata del quinto título de la Copa de Italia para el Milán, y es el primero de la "era de Silvio Berlusconi" como presidente y propietario del club, y el primero también logrado por Carlo Ancelotti, en la que era su primera final, como entrenador.
El partido jugado anoche, en el estadio milanés "Giuseppe Meazza" que vivió tras el encuentro la fiesta de la conquista del máximo trofeo europeo (la Liga de Campeones fue mostrada al final del partido a los aficionados, que llenabas las gradas), está claro que estuvo condicionada por la amplia ventaja obtenida por el Milán en la ida.
Un Milán que, sabedor del gran tesoro que tenía con los tres goles de ventaja, jugó conservador y a un ritmo bajo. Eso sí, Ancelotti no puso en liza tantas "segundas filas" como en la ida y alternó a jugadores poco habituales como el danés Laursen, el argentino Fernando Redondo y el brasileño Rivaldo con los fijos Maldini, Nesta, Gattuso, Seedorf o Filippo Inzaghi.
El Roma, en cambio, con el técnico ex-milanista Fabio Capello poniendo en liza a sus titulares disponibles, no salió entregado. Al contrario, saltó ambicioso e intentado aprovecharse de la posible resaca europea del rival para intentar la aparentemente misión imposible de la remontada.
Y pudo el Roma adelantarse pronto en el marcador de no ser por un auténtico paradón del meta milanista Abbiati a disparo directo de falta de Francesco Totti (m.8). El portero se resarcía de una acción similar que en la ida trajo el momentáneo 1-0 a favor del Roma. Totti en saque directo de falta anotó el segundo gol, 0-2 (m.64) y, con ello, la emoción ante la posibilidad de la remontada pese a que aún al Roma le faltaban otros dos goles para conquistar la Copa.
Se cortaron pronto las ilusiones romanistas. Apenas un minuto después. Fue en una excelente internada de Serginho, que puso un centro sobre la cabeza de un desmarcado Rivaldo que, a un par de metros de la meta visitante, no falló y situó el 1-2 (m.65). Era prácticamente lo único destacable del brasileño. El equipo romanista se quedó poco después en diez por la auto-expulsión de Cassano (m.70).
En el minuto 94, Filippo Inzaghi situó el 2-2 y le quitó al Roma el orgullo de llevarse, al menos, el triunfo. Al Milán va la gloria de poner a su campaña la "guinda" de la Copa de Italia. El Roma, que tiene la discreta satisfacción de ir a la Copa de la UEFA como finalista .
Milán gana Copa Italia
Milán hizo historia al ganar primero la Liga de Campeones de Europa y posteriormente la Copa Italia. El "calcio" fue para la Juventus.