Una era terminó en las Grandes Ligas cuando el líder de partidos salvados en la historia del denominado “mejor béisbol del mundo”, Trevor Hoffman, anunció oficialmente su retiro como lanzador activo.
El ex serpentinero, que durante 18 temporadas construyó una leyenda sellada en 601 salvamentos, decidió quitarse la manilla y asumir un puesto en la oficina del equipo donde cosechó muchos éxitos, los Padres de San Diego.
“Me retiro en la cumbre, me voy sin cuestionamientos. Supe aprovechar al máximo mi talento”, dijo el ex pelotero.
Con la partida de Hoffman, la posibilidad de que el lanzador panameño Mariano Rivera se convierta en el nuevo líder en rescates de todos los tiempos en la Gran Carpa son reales.
Rivera tiene 559 partidos salvados en 16 temporadas con los Yankees de Nueva York y en diciembre del año pasado firmó un contrato de dos años y 30 millones de dólares.
La diferencia entre la cifra de Hoffman y la que tiene Rivera es de 42 salvamentos. Precisamente ese es el mismo número que el serpentinero de Puerto Caimito ha tenido en su espalda durante su trayectoria con los Yankees.
En diversas ocasiones, y a través de diferentes medios, Rivera ha enfatizado que gran parte de su trabajo es fruto del esfuerzo colectivo y de las oportunidades que sus compañeros de equipo le dan. Eso es cierto, aunque también dependerá de su estado de salud.
Dos años le quedan al cerrador de los Yankees para alcanzar esa marca y establecer una nueva. ¿Lo logrará? Solo Dios lo sabe.