El portero Mohammed al Deayea, pese a los tres goles que recibió, evitó probablemente a Arabia Saudí una derrota vergonzante en el partido que disputó contra Irlanda, que significó para ella su triste adiós al Mundial-2002.
Al Deayea, que tiene 29 años y ha disputado ya tres mundiales, no tenía bastantes brazos y manos para despejar todo lo que se le vino encima en el segundo tiempo del partido.
No se le puede achacar responsabilidad en los tres goles recibidos, cuyos disparos fueron efectuados desde muy cerca y de empalme sin controlar el balón, es decir, imprevisibles. Contrarrestó por el contrario muchos remates de los atacantes Robbie Keane y Damien Duff.