Arde el monasterio. El delantero chorrerano Boris Alfaro y la directiva del San Francisco continúan pujando por el pase internacional del jugador.
Alfaro, quien se encuentra enrolado en las filas del Sheriff de Moldavia, denunció, el pasado viernes a 10 Deportivo, que el Sanfra, club dueño de su ficha, intenta presionarlo para que renueve su contrato con ellos por los próximos tres años, pues si no lo hace, supuestamente no le enviarán el pase internacional para que pueda jugar en Moldavia.
La mañana de ayer entró en escena el padre del ariete, el señor Agustín Alfaro, quien contó que quiso conversar sobre el tema con el presidente del “monasterio”, pero este, supuestamente de manera despectiva, se negó.
“Viendo la situación, traté de mediar con un señor del San Francisco, pienso yo que es el presidente (Julio Quijano). Me identifiqué como el papá de Boris (Alfaro) y él me dijo que yo no tenía nada que hacer con lo que está pasando, porque ya Boris es un hombre con cédula”, relató el padre del jugador.
“Yo me siento mal porque pensaba que el fútbol en Panamá se jugaba con amor. Pareciera que lo quieren esclavizar para ellos ganar la plata”, finalizó Alfaro, padre.