La Serie Mundial de Pequeñas Ligas cuenta este año con un fenómeno en el montículo, y no es precisamente un chico, sino una niña, se trata de Mo’ne Davis.
La lanzadora estrella de los Taney Dragons de Filadelfia se convirtió el viernes en la primera chica que completa una blanqueada en la historia de la Serie Mundial, que se realiza en Williamsport.
En ese partido Mo’ne trabajó seis entradas, en las que ponchó a ocho rivales y apenas recibió dos imparables frente a Tennessee.
Días antes, la pequeña de 13 años de edad había logrado otra blanqueada (pero de juego completo) para ayudar a su equipo a clasificar a este importante evento del béisbol infantil.
“Lancé mi curva como Clayton Kershaw y mi recta como Mo’ne Davis”, declaró entre bromas Davis, quien no quiere que exalten su figura solo por ser niña.
“Más chicas deben unirse a este deporte de niños para que ya no sea tan especial ver a una niña”, agregó.
Tal es su dominio desde la lomita, que el ganador de dos Cy Young, Clayton Kershaw, ha mostrado su admiración por la damita.
“Es impresionante lo que haces. Estoy preparado para enfrentarte y te espero en Los Ángeles”, le dijo el as de los Dodgers.
Charlie Manuel y Mike Trout también la elogiaron.
A pesar de que Davis brilla en Williamsport, ella no es la única chica del torneo.
Emma March, de Canadá, también participa en el evento. Es la tercera ocasión en los últimos 70 años que dos niñas juegan en la misma Serie Mundial.
Emma, de 12 años, lanza y juega en la primera base .
“Siempre veía los juegos y me decía que quería estar allí. Para mí es un sueño”, explicó March.