Vladimiro Montesinos, el ex jefe de los servicios de inteligencia de Perú, deportado esta semana de Venezuela, ofreció entregar alrededor de 30,000 vídeos, a cambio de recibir un tratamiento favorable, dijo ayer su abogada.
Montesinos, quien ha hecho intentos desesperados para evitar ser trasladado a la prisión naval de máxima seguridad en Lima, formuló el comentario el lunes, al ser presentado ante seis jueces que investigan casos de corrupción.
"Perú Monitor", una carta noticiosa en inglés que se publica en Lima, dijo ayer que Montesinos expresó a la jueza Magaly Basones, "¿Quiere ver más vídeos? Tengo 30,000".
"Su idea es decir su verdad, lo que sabe, aunque ésta implique a altos personajes del país y el extranjero, pero esto podría romperse si se le traslada a una prisión militar", dijo la abogada designada por el Estado para el ex asesor, Patricia Hurtado. "Dirá su verdad, caiga quien caiga, siempre que se le brinde un debido proceso judicial", dijo Hurtado. El ex asesor rehusó ayer ser recluido en una prisión militar.
Una fuente gubernamental, que requirió no ser identificada, dijo que las autoridades judiciales y penitenciarias evalúan todavía si lo recluyen en una cárcel de la armada en el puerto El Callao, en el penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro o en otro similar.
Adelantándose a la eventualidad de que sea recluido en la prisión de la Marina, cuya construcción para guerrilleros condenados a cadena perpetua irónicamente fue propuesta por él en la década del 1990, su esposa Trinidad Becerra dijo a la prensa que Montesinos se declarará en huelga de hambre si lo encarcelan allí.
Becerra dijo que el penal de la armada es un recinto militar, custodiado por militares y para militares, y que su esposo no es un militar, sino un civil, y, por lo tanto, debe ser internado en una cárcel para civiles.
PIDIO CANJE
El ministro del Interior de Venezuela, Luis Miquilena, reveló que Montesinos, quiso canjear su libertad "a cambio de informaciones y otras cosas más" tras su captura en Caracas, según declaró a El Comercio.
"El (Montesinos) pidió hablar conmigo, pero yo no quise. Montesinos quería que a cambio de informaciones que él nos diera y otras cosas más, nosotros lo dejáramos aquí (en Caracas) o lo ubicáramos aquí", dijo. Montesinos dio a conocer que desayuno con Chávez antes de ser entregado.