Rafael De la Rosa Ayala Villalaz es amante de la hípica, como lo son muchos panameños. Pero, muy pocas han cubierto con tanto éxito las múltiples facetas que el destino y su talento le han impuesto. "Lanita", como se le conoce desde joven, ha visitado más 38 hipódromos en todo el mundo; fue juez de llegada, director de protocolo, representante del público, promotor del espectáculo, agente internacional y en tiempos más recientes, exitoso comentarista de televisión.
Es sincero, serio, responsable y habla con autoridad. Nació cinco años después de haberse formalizado la hípica en nuestro país. Hoy, a sus 70 años de edad, resume su pasión por el Deporte de los Reyes con la siguiente sentencia: "Moriré siendo hípico".
¿Cuénteme como llegó usted a la hípica?
R/. Mi padre me trajo al hipódromo cuando yo tenía 3 ó 4 años y eso conllevó a que desde muy temprana edad me gustaran las carreras de caballos y con el tiempo me fui relacionando con jinetes, dueños y preparadores. Después me hice apostador y más adelante tuve facilidades para ayudar a varios jinetes que viajaron a diferentes países.
¿Cómo llegó usted a relacionarse con la hípica estadounidense?
R/. Bueno yo fui a estudiar a Estados Unidos y allí pudo seguir de cerca la trayectoria de varios jinetes panameños que empezaban a descollar como Manuel Icaza, Braulio Baeza y Heliodoro Gustines, entre otros.
¿Tuvo usted algo con ver con aquello de que "Panamá es la Cuna de Los Mejores Jinetes del Mundo?
R/. Cuando comencé a trabajar con José "Payito" Paredes un día él se encontraba sentado "pensando como a mil millas de aquí" yo me le acerqué y le pregunté qué le sucedía y medio que tenía dos meses de estar pensando en un lema para el Hipódromo y yo le dije que eso es fácil: "Panama home of the best jockeys of the word".
"Tú sabes que yo no hablo inglés, qué quiere decir eso?, me preguntó y le dije: "Panamá Cuna de los Mejores Jinetes del Mundo".
Yo dudo que haya algún país en el mundo en donde un jinete panameño haya competido y que no haya tendido éxito. En eso me basé yo para sugerir el "slogan".
¿Trabajó usted alguna vez como parte del equipo administrativo del Hipódromo?
R/. Durante la administración de Eduardo "Lalo" Grau (q.e.p.d) hubo un fallo en el que los jueces de llegada había señalado que había ganado un caballo que todo el mundo vio llegar tercero y que incluso se veía claramente en la fotografía, así que despidieron al responsable y un amigo me recomendó para ocupar el puesto del juez de llegada.
Con la llegada de "Payito" Paredes ya yo estaba como suplente del representante del público apostador en la Comisión Nacional de Carreras y se me pidió que formara parte de un gran equipo integrado entre otros por Guillermo Medina Matos, Eduardo Molino Mola, Arturo Fernández (q.e.p.d) y tantos que sería largo enumerar.
Payito me ofreció el puesto de director de operaciones y yo le dije que él estaba loco, ya que para ese entonces ese puesto solo existía en algunos hipódromo. Un día se acercó y me dijo que yo tenía razón ya que había sometido el cargo a la consideración de la Junta de Control de Juegos y ésta la rechazó.
Después él "inventó" una posición que llamó Director de Protocolo y desempeñé esa función cuando era necesario, pero en realidad al igual que "Negro" Medina y "Toto" Mola, yo era más que nada un asesor del Gerente.
Así pues, hicimos simultáneamente las veces de Juez de Llegada, representante de público apostador ante la Comisión Nacional de Carreras y Director de Protocolo, aunque posteriormente opté por renunciar a los primeros puestos para evitar manchar la administración del amigo.
¿Cuál ha sido su máxima satisfacción dentro de la hípica?
R/. El haber traído aquí a Panamá a un grupo de los jinetes más populares e importantes del mundo y hacerlos participar aquí. Digo que fue lo mejor por que es muy difícil lograr una comunicación perfecta con los jinetes; son personas muy difíciles, tiene un idioma muy propio; hoy te pueden asegurar algo y al día siguiente cambian de opinión. Gracias a Dios en esa oportunidad todos cumplieron y los hípicos pudieron ver en acción a los mejores jinetes de ese entonces (inicios de los 70).
¿Además del lema qué otros aportes ha hecho usted a la hípica?
R/. Antes de comenzar a trabajar en el Hipódromo le sugerí al gerente Temístocles Díaz que hiciera que la ambulancia siguiera a los caballos durante el desarrollo de las carreras, también traje desde Estados Unidos a un experto, quien se encargó que instalar la Patrulla Fílmica en Panamá. También con "Payito" se lograron las instalaciones del foto final y el alumbrado de la pista que un sueño que "Payito" no pudo ver hecho realidad.
¿Cuál es la llave del éxito para mejorar la hípica?
R/. Hay que tener iniciativa. Se debe trabajar con sentido de grupo y escuchar las ideas. Hay que vivir el trabajo que te dan en la hípica, hay que vender la imagen de la hípica, esto es algo bonito y después que logre que una persona venga aquí y los atiendes bien es de correr de boca en boca y esa persona traerá otra, después vendrán cinco, diez y así sucesivamente.
¿Tiene fe en el futuro de la hípica panameña?
Definitivamente. Esto va a mejorar, pero para eso hay que trabajar e insisto en que debe ser una labor de equipo.
En cuanto a mí, seguiré en esto por que yo moriré siendo hípico.