El gancho izquierdo personificó lo mejor de Sugar Shane Mosley: velocidad, genio y facilidad para hacer cosas espectaculares sobre un tinglado.
Un golpe casi que perfecto con la mano derecho mandó a Fernando Vargas a la lona en el sexto asalto de la revancha que disputaron y el combate en las 154 libras (69.85 kilos) acabó unos instantes después.
El gancho sirvió de recuerdo de Mosley que una vez fue idolotrado por los fanáticos y cuyo estilo fue imitado por jóvenes boxeadores.
Por segunda vez en cinco meses, Mosley vapuleó a uno de los mejores medianos del mundo y abrió las puertas para una nueva oportunidad por el título.