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Motivos para un rap

Al barrio llega la noche y las calles las clausura el miedo; los disparos le hacen llagas a la oscuridad y se apagan las ventanas.


Héctor Collado (Escritor) / Escritor

El Nazareno me dijo…

MADRE DE PRESO:  “Yo estoy más presa que tú” (diálogo madre- hijo un día de visita). Huérfana de mi vive mi madre. Guarda prisión por el hijo encarcelado. Mendiga del tiempo, desgrana rosarios y oraciones. Cuando la señal de la  cruz parte en cuatro la esperanza, le dice adiós al Cristo de mi pecho y me deja un beso en la frente, para que no me sienta solo, para que no tenga miedo. Cuando mi corazón se hunde en el fondo de la celda una gota de su amor me abrasa y en su pecho una luz se apaga.

FLOR DE BARRIO: Al barrio llega la noche y las calles las clausura el miedo; los disparos le hacen llagas a la oscuridad y se apagan las ventanas. No hay donde esconderse. ¿Es verdad que al nacer nos ganamos, con el premio de la vida, un viaje sin retorno en una bala? ¿Seremos devorados, acaso, por el hambriento filo de un cuchillo? ¡Somos tantos los muertos, premiados por el desamparo! ¡Tantas madres lloran su orfandad! El barrio es bueno de día, el sol se mete sin permiso por donde quiera y a veces se inclina para besar el nido del techo y la flor diminuta aferrada al agujero de la última balacera. Pero siempre llega la noche y la oscuridad se llena de miedos y el corazón, fantasma oscuro, navega del sueño al sobresalto, y en el sobresalto sueña con el sol, con el nido y la flor diminuta aferrada a la vida. Barrio, flor peligrosa, veneno, esputo de fuego que ofende la noche; puñal pernicioso, asedio del pobre; oscuridad del que espera del mañana su claridad redentora. ¿Dónde quedó tu inocencia, tus buenos días? Barrio brujo, tu única abundancia es la carencia, tu íntimo derroche es la apariencia. Has endurecido tu corteza eres coraza desconfiada, violencia en ristre, donde un polvo fatuo incinera la conciencia y el humo de los que fuman adultera la esperanza.

Tus horas son ÚLTIMA HORA, sombras tus días; tus calles son corredores de muerte por donde debe pasar la infancia. Una y mil voces se levantan para defender la vida, pero la vida no responde. Barrio, tus hijos miran sin ver el horizonte perdido ¿Dónde se te fue la alegría? ¿Cuándo se quemaron tus juegos? ¿Cómo te convertiste en crónica roja? ¿Hay algún camino por donde debas regresar?


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904641
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América