Ken Aston, el árbitro inglés que inventó las tarjetas roja y amarilla tras ver los problemas suscitados en el partido de la Copa Mundial 1966 entre Inglaterra y Argentina, falleció esta semana a los 86 años de edad. A Aston se le ocurrió usar tarjetas mientras esperaba que cambiase la luz de un semáforo, luego de ver los problemas de comunicación que hubo entre el árbitro y los jugadores en ese partido por los cuartos de final del mundial del Inglaterra.
El capitán argentino Antonio Rattín se negó a salir de la cancha luego de ser expulsado.Rattín dijo luego que no sabía que había sido expulsado porque no entendía lo que le decía el árbitro alemán Karl Kreitlein. Al salir del terreno Rattín se sentó en una alfombra roja usada por la reina de Inglaterra, en uno de los episodios más recordados de ese mundial.Aston era presidente de la comisión de árbitros de la FIFA y propuso el uso de tarjetas y otros cambios que entraron en vigor ya en el mundial de 1970 en México.El juez inglés dirigió el partido del mundial de 1962 entre Italia y Chile recordado como la "Batalla de Santiago".