El baloncestista estadounidense Kevin Widemond murió ayer de un ataque al corazón en el tiempo muerto de un partido en Portugal, mientras escuchaba las instrucciones técnicas de su entrenador del Ovarense. En el pabellón en el que se disputaba el encuentro entre el Ovarense y el Académica, en Leiria, al norte del país, no había desfibriladores ni una ambulancia para transportar al deportista.