El padre de los estelares receptores puertorriqueños de las Grandes Ligas Bengie, José y Yadier Molina, Benjamín, murió el sábado pasado, a los 58 años, a causa de un infarto cardíaco, informaron ayer medios noticiosos.
Molina, conocido como uno de los grandes instructores de béisbol en Puerto Rico, falleció cuando llegaba a un parque de pequeñas ligas en Dorado, ciudad al norte del país caribeño.
Yadier, el menor y único de los hermanos que se encontraba en Puerto Rico tras la noticia, reconoció que "el apoyo ha sido tremendo" hacia la familia tras el inesperado deceso de su progenitor.
La familia Molina informó que el cuerpo de don Benjamín será velado hoy en su residencia en el sector Kuilan, en Dorado.