Las autoridades de Albuquerque confirmaron ayer la muerte del excampeón mundial de boxeo Johnny Tapia, que fue encontrado domingo por la noche sin vida por un familiar en su domicilio, pero desconocen las causas del deceso.
La policía de Albuquerque llegó al domicilio de Tapia tras recibir la llamada de un familiar, que fue el que encontró al cinco veces campeón del mundo sin vida, y después de abrir una investigación en el caso, se dijo que su muerte no parece sospechosa.
Sin embargo, las causas de su fallecimiento no serán conocidas hasta que se le haya realizado la autopsia dentro de un par de días, de acuerdo a lo que informó el portavoz de la policía del condado de Albuquerque, Robert Gibbs.
Tapia, de 45 años, protagonizó una turbulenta carrera que estuvo marcada por su adicción al alcohol, las drogas, la depresión y problemas con la justicia.
El expeleador de origen mexicano ganó cinco campeonatos en tres categorías diferentes, obtuvo el título mundial del peso gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), los títulos supermosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), y el cinturón del peso pluma (126 libras) de la FIB.
A pesar de todos sus problemas judiciales y personales, los aficionados cada vez lo apoyaban más cuando subía al cuadrilátero, incluso tras sus siete ingresos en la cárcel.
Su vida estuvo marcada por la tragedia desde que asesinaron a su padre en presencia de su madre, que estaba embarazada.