Más de 600 muertes se han producido en el boxeo desde el Siglo XVIII y a pesar de que los organismos de este deporte han adoptado medidas estrictas para evitar esta situación, aún persiste este problema.
La información se desprende de un escrito de la Revista Lo Mejor del Boxeo Internacional, el cual señala que esta estadística data desde que fueron inroducidas las reglas del Marqués de Queensberry en 1884.
Los años en que más han perecido púgiles fueron en 1963, en donde murieron 21, 1949 (19), 1952 (17) y 1995 (13).
Los organismos boxísticos han hecho ingentes esfuerzos por disminuir los riesgos de muerte de los boxeadores, sin embargo no han evitado que sigan ocurriendo.
En septiembre del año pasado, se produjeron dos muertes, siendo ellas las del púgil estadounidense Randie Carver y el venezolano Carlos Barreto.
Carver fue ex campeón super mediano de la Federación Norteamericana de Boxeo y falleció dos días después de estar inconsciente, luego de pelear con su compatriota Kabary Salem.
Pero el caso más conocido por la afición panameña fue el del ex campeón mundial interino de la categoría super gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el venezolano Carlos Barreto.
El último combate de Barreto fue el 9 de octubre de 1999 cuando peleó frente a su compatriota José Luis Valbuena.
Cuando se desarrollaba el combate, Barreto cayó a la lona perdiendo el conocimiento y lo más lamentable del caso es que en el lugar donde se desarrollaba la velada no existía el equipo médico necesario para afrontar situaciones de este índole.
El tiempo que se perdió en busca de ayuda médica fue decisivo para que el prometedor púgil venezolano falleciera.
Hace algunos días los padres de Barreto interpusieron una demanda contra la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) por el fallecimiento de su hijo.
Pero las muertes de boxeadores han puesto en alerta a los organismos y comisiones de boxeo, por lo que han tomado medidas enérgicas para evitar desgracias como estas.
Tal es el caso de la Comisión de Nevada, la cual le negó la semana pasada la licencia al ex campeón del mundo Terry Norris porque posiblemente padece de lesiones cerebrales.
Norris, que se retiró después de ser noqueado en nueve asaltos por Laurent Boudouani en pelea por el título superwelter de la AMB el 30 de noviembre de 1998, se había entrenado para un posible retorno a los tinglados.
Pero la Comisión Atlética de Nevada decidió por 5-0 negarle la licencia de boxeo. "Creemos que hay evidencias de lesión cerebral crónica", dijo el vicepresidente de la comisión, Lorenzo Fertitta a la agencia AP.
De acuerdo a la información internacional, Norris, de 32 años, que compareció ante la comisión junto con su ex apoderado Joe Sayatovich para solicitar la licencia, dijo que tenía dificultades en el habla "desde antes de empezar a pelear". "Pienso que estoy bien", agregó.
Pero el director ejecutivo de la comisión, Marc Ratner, hizo escuchar una grabación de una entrevista por televisión a Norris en 1994 donde tenía el habla normal. Por su parte Flip Homansky, presidente de la junta asesora médica de la comisión, dijo que Norris corre peligro si vuelve a pelear.
Panamá no escapa a esta situación Panamá no escapa a esta realidad, por lo que la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá está tomando las medidas del caso para prevenir que se susciten casos como han ocurrido en otros países.
De acuerdo al presidente de la Comisión de Boxeo profesional de Panamá (COMIBOX), Miguel Prado, este organismo tomará medidas más estrictas para salvaguardar la salud de los púgiles.
Prado explicó que los exámenes médicos que se le practican a los boxeadores se realizarán de una manera más profunda.
Agregó que a cada boxeador se le tendrá una historia clínica, adelantando que ellos ya tienen un formato para esta modalidad.
Los doctores Oldemar Soto, Max Pinzón, Héctor Sánchez y Francisco Mayo, médicos de la COMIBOX de Panamá serán los encargados de llegar a un patrón uniforme al respecto.