La policía admite que Esther Briseño Martínez es una mujer persistente.
En tres ocasiones en el lapso de una hora penetró la acusada a diferentes bancos y mostró a los cajeros notas en las que les pedía dinero afirmando que algún miembro de la familia de los cajeros estaba como rehén, según el jefe de policía Héctor Torres, de Tlaquepaque, población adyacente a la ciudad de Guadalajara.
La tercera vez que lo intentó, la policía la arrestó.Los trabajadores de los otros dos bancos la identificaron como la persona que había intentado robarles.
La procuraduría general del estado de Jalisco informó que Briseño, de 32 años, continúa detenida.