Estrellas como la goleadora estadounidense Mia Ham, Sun Wen, conocida como la "Maradona china" y Milene Domingues, la esposa del astro brasileño Ronaldo, anima-rán desde hoy sábado la IV Copa del Mundo de fútbol femenino, que se disputará en seis ciudades de Estados Unidos.
Ellas y otras 352 jugadoras de 16 selecciones nacionales tienen la ilusión de acercarse un paso más al éxito deportivo y de espectáculo que caracteriza a sus colegas varones.
Esta vez el campeonato promete, según opinan expertos, un mayor nivel futbolístico, sorpresas y posiblemente algún hecho espectacular, similar a cuando Brandi Chastain se sacó su camiseta para festejar el gol de la victoria de Estados Unidos en el último mundial disputado en 1999.
Dieciseis equipos, dividos en cuatro grupos, animarán la magna fiesta del balompié femenino durante tres semanas, jugando un total de 33 partidos en las sedes de Columbus, Foxboro, Carson, Filadelfia, Portland y Washington D.C.
El torneo, auspiciado por la FIFA, será una gran oportunidad para que las mujeres demuestren los progresos técnicos y físicos que siguen logrando gradualmente en el deporte que hasta hace pocos años era exclusividad de los varones.
Aunque conscientes de que por ahora no caben las comparaciones con la tradicional Copa del Mundo masculina, que empezó a rodar oficialmente en 1930, la aspiración de estas futbolistas es cerrar un poco más la brecha con el balompié varonil en cuanto a nivel de competencia y a arrastre de multitudes.
El temible virus del Síndrome Respiratorio Agudo (SARS), que causó decenas de muertes en Asia en meses pasados, obligó a China a ceder la organización del evento a Estados Unidos, que también fue anfitrión hace cuatro años.
Como organizador, Estados Unidos tiene la esperanza de repetir el éxito de entonces, cuando se quedó con el título en sus vitrinas y superó enormemente las expectativas respecto a asistencia, con un total de 1,2 millones de espectadores, a un promedio de 37.000 personas por encuentro.
Aquel éxito mundialista fue el motor que impulsó la creación de la liga de fútbol femenina estadounidense, que irónicamente acaba de anunciar su desaparición por falta de patrocinio para mantenerse.
Sin embargo, el entusiasmo persiste en las jugadoras, que aspiran a retener su corona en casa, lo que seríá un inmejorable argumento para tratar de resucitar de las cenizas la liga profesional.
Las dueñas de casa, que cuentan, además, con otras figuras como Aly Wagner, Julie Foudy y Tiffeny Milbrett tendrán en China, subcampeona mundial, a uno de sus más serios escollos en su camino para conservar su cetro. Las chinas contarán también con otras jugadoras de nivel como Fan Yunjie, Bai Jie y Pu Wei.
Mientras entrena para participar en su cuarta y última Copa del Mundo, la superestrella del futbol Mia Hamm de nuevo se muestra feliz, saludable y rebosa confianza incluso para jugar otro año o más.
Es seguro que su récord mundial de 142 goles con la selección estadounidense será más grande para el momento que se retire de la escena internacional después de la Olimpiada del próximo año.
"Estoy consciente de que no puedo hacer esto por siempre, y voy a dar el último jalón", dijo la delantera de 31 años, quien comenzará mañana la búsqueda de otro título mundial cuando el equipo nacional de las barras y las estrellas reciba a Suecia en el estadio RFK.