Desde su llegada al fútbol mexicano en el 2005, cuando fichó por los Rayados del Monterrey, el defensor istmeño Felipe Baloy se ha acostumbrado a disputar finales del plano local (cinco en 13 torneos).
Sin embargo, el varias veces internacional con la selección de Panamá logró conseguir la noche del último miércoles con su equipo, el Santos Laguna, su primera gran cita a nivel internacional: un cupo para disputar la final de la Concacaf Liga de Campeones (conocida como Concachampions), que da acceso al Mundial de Clubes, un torneo donde participan los equipos campeones de las seis confederaciones afiliadas a la FIFA. Clasificar a este torneo es el gran sueño que tiene “Pipe”.
“Estoy contento por la oportunidad de poder jugar la final (de la Concachampions), ya que nos da la posibilidad de disputar el Mundial de Clubes ... sería un sueño poder lograrlo”, manifestó Baloy.
El buen nivel mostrado por el Santos en la presente campaña, tanto el certamen doméstico como en la Concachampions, hacen ver muy factible la consecución de la corona en esta justa.
Empero, Baloy y los suyos no solo tendrán que luchar por vencer a su rival, el Monterrey, sino también por acabar con la racha negativa de haber perdido las tres últimas finales que han jugado.
“El fútbol da revanchas. Hemos perdido tres finales de manera dolorosa y ahora tendremos que estar más atentos para no cometer los mismos errores”, comentó el zaguero, confiado en que esta vez sí se podrá conseguir el objetivo.
Para Baloy, lo especial de esta final no solo radica en afrontar un reto deportivo de esta magnitud, sino también en enfrentar los Rayados, su primer equipo en el balompié azteca y con el único que se ha podido coronar en este país.
“Será una final complicada contra mi exequipo, donde tengo mucha gente conocida. Pero eso ya es pasado, ahora estoy vistiendo la camiseta del Santos y trataré de ganar la final a como de lugar”, sostuvo.
Para culminar, “Pipe” tuvo tiempo para hablar del seleccionado canalero, que el próximo ocho de junio chocará ante Honduras en su primer encuentro de la tercera fase de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf.
A diferencia del combinado panameño, los “catrachos” se encuentran realizando microciclos de trabajos con los jugadores locales. Baloy considera que esta situación puede darles cierta ventaja a sus adversarios, aunque no cree que la misma sea muy significativa. Además aseguró que “la ‘sele’ está para grandes cosas y luchará para conquistar el sueño de llegar al Mundial”.