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Murales de David Vega

Al arte se llega por caminos imaginarios, por ventanas cerradas, por abismos viscerales. En esta materia el que mira se deja decir lo que quiere sentir.


Héctor Collado (Escritor) / Escritor

Al arte se llega por caminos imaginarios, por ventanas cerradas, por abismos viscerales.

En esta materia el que mira se deja decir lo que quiere sentir. El artista en este caso, ha mirado por nosotros, que vendría a ser como mirar dos veces, el paso de Sinán por la vida terrenal: su ritual creativo y su afán por estrenar mundos, inventar universos desde una isla, isla mágica en fin de cuentas para celebrar la perseverancia del más grande escritor de nuestra tierra.

David Vega siente, mira y dice, en un lenguaje donde el color es una excusa para trazar las formas, arrancándole argumentos a la naturaleza humana.

En este caso hace un homenaje a la humana rareza de un inventor de prodigios y ficciones; un degustador de metáforas y cuentos… De eso se hace el arte, es la lógica de lo humano y lo divino del absurdo.

Construyo una catedral o siembro un árbol que no voy a disfrutar plenamente, pero siembro el templo, construyo el árbol por fe, por convicción. Porque lo que hacemos en esta vida, en final de cuentas lo hacemos para los demás, lo hacemos para Dios.

El artista conoce de rutas, las encrucijadas, y cuando se percata de la desorientación del animal humano traza mapas inventa brújulas de inexactitudes, dibuja una rosa náutica traslucida como quien pone piedras para encontrar el camino de vuelta.

La tela de Vega quiere simbolizar de manera sencilla, porque sentida es la propuesta plástica, los referentes que signaron la vida del Maestro: su isla de las flores, cuyo terruño acunó sus primeras inquietudes, como lo expresara en su obra magna: La Isla Mágica.

La percepción de la imagen: el dolor de ver crecer, la alegría de creer, la agonía de querer, el deber de amar… cada flor quiere ser un guiñó a la ternura transfigurada en el atuendo tradicional. La majestad de la patria desnuda y vuelta a vestir de un solo tris por el mago que bien la quiso. Quiere el mural de Vega entregar a esta generación su versión de belleza, su visión de fe, en una obra de arte concebida para celebrar el arte.

En la Universidad Tecnológica de Panamá se sabe bien que la ciencia y la tecnología deben estar al servicio de lo humano y que la cultura no riñe para nada con sus hallazgos. En este mural el Panamá del futuro se podrá mirar en presente para honra y gloria de nuestra generación.


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841640
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América