El exsecretario general de la Concacaf, el estadounidense Chuck Blazer, pieza clave en el desarrollo económico de la organización en la que fue directivo y en el mayor escándalo de corrupción dentro del fútbol mundial, falleció ayer a la edad de 72 años.
Blazer hizo que sus confesiones de actos corruptos provocasen un escándalo global que ocasionó la caída del expresidente del mayor organismo del fútbol mundial, la Fifa, el suizo Joseph Blatter.
La muerte de Blazer fue anunciada por sus abogados Eric Corngold y Mary Mulligan desde sus oficinas en Nueva York, donde Blazer tenía su residencia.
En un comunicado, el equipo jurídico de Blazer expresó que "su mala conducta no debería empañar el impacto positivo que Chuck tuvo en el deporte del fútbol".