Daniel Gimeno-Traver claudicó ante Andy Murray, encarnación de la esperanza británica en el tenis y cuarto favorito en el torneo de Wimbledon, que lo sentenció por 4-6, 6-3, 6-0 y 6-0 en un partido celebrado al completo bajo el techo de la pista Central. En dos horas y cinco minutos, Murray se deshizo del español.