La mozambiqueña María Mutola, la mexicana Ana Guevara, el dominicano Félix Sánchez y el sueco Christian Olsson han sido los únicos atletas que han contado por victorias todas las pruebas que han disputado en un año presidido por un temor difuso al rigor francés en los controles de dopaje.
La asignación de los Mundiales a Francia, donde las leyes permiten perseguir el dopaje por vía penal, ha coincidido con abundantes deserciones de última hora, enfermedades súbitas y espectaculares bajadas en las curvas de rendimiento.
La "desaparición" del griego Kostas Kederis, un verdadero mago Houdini del atletismo, en vísperas de los Mundiales parisinos fue el caso más llamativo de una lista de evanescencias sobre las que cae la sombra de la sospecha.
Cerrar invictos el "año del miedo", como han hecho Mutola, Guevara, Sánchez y Olsson, adquiere en estas circunstancias un valor añadido y prueba que es posible mantener un elevado rendimiento durante cinco meses, echando por tierra la extendida teoría de los "picos de forma".
Mutola ha corrido 15 carreras de 800 metros y todas las ha ganado, incluidas las seis de la Liga de Oro. Nadie más que ella ha logrado los seis triunfos de la "Golden League" y, en consecuencia, con nadie tiene que repartir el botín de un millón de dólares que retribuye a los invictos en los seis mítines del circuito.
Gabi Guevara, que el año anterior participó junto con Hicham El Guerruj, Marion Jones y Félix Sánchez en el reparto de los imbatidos de la Liga, diseñó para 2003 una temporada más descargada, con sólo 9 carreras, aprovechando que había Panamericanos. Pisó menos pistas europeas pero logró su doble objetivo: el título panamericano en Santo Domingo y el mundial en París.
La mexicana lleva, con la del domingo en Montecarlo, 28 victorias seguidas. Desde que obtuvo la medalla de bronce en los Mundiales de Edmonton 2001 nadie ha podido batirla en una carrera de 400 metros. Entre los hombres, Félix Sánchez prosigue en 400 metros vallas la racha victoriosa que arrancó en julio de 2001. Desde el día 2 de aquél mes, en que fue batido en Zagreb por el japonés Dai Tamesue, el dominicano ha encadenado 32 victorias consecutivas.
En Montecarlo venció ante la mirada nostálgica de su ídolo, el estadounidense Edwin Moses, a quien admira porque a su juicio "inventó" la prueba de 400 metros vallas. Las 122 victorias consecutivas de Moses en 10 años (hasta que perdió en Madrid en 1987 ante su compatriota Danny Harris) siguen siendo la referencia para Félix Sánchez.
La retirada del británico Jonathan Edwards, el primer hombre que superó los 18 metros en triple, ha coincidido con la consagración del Christian Olsson, un sueco de 23 años que ha ganado los 17 concursos en los que ha participado en 2003, incluidos los dos campeonatos del mundo.
Al cuarteto de invictos pudieron haberse sumado el estadounidense Allen Johnson y el marroquí Hicham El Guerruj, pero el primero perdió una de sus 18 carreras de 110 metros vallas (en Berlín), y el segundo, invicto en 1.500, saldó con derrotas sus dos incursiones en 5.000 metros: en Ostrava le batió el qatarí Saif Saeed Shaheen, y en los Mundiales el keniano Eliud Kipchoge.
La temporada atlética de verano se cerró con la noticia del positivo del mediofondista francés Faouad Chouki en los Mundiales de París. El brazo justiciero de Francia cayó, esta vez, sobre uno de sus hijos, que se apresuró a proclamar su inocencia.
Un enigmático comunicado de los servicios médicos del equipo francés, casi premonitorio, había desaconsejado la participación de Chouki en París porque había "riesgos importantes de agravamiento" de la lesión que padecía y declinaba "toda responsabilidad en caso de tratamientos terapéuticos inapropiados".