Daniela Montenegro es una niña normal a la que le gusta compartir con sus amigas e ir a la playa. Sin embargo, tiene algo especial: es una destacada gimnasta. Desde muy niña, según nos contó su abuelita, y por insistencia de sus padres que querían que practicara algún deporte, sintió el llamado de esta disciplina. Ella compitió por primera vez en unos juegos provinciales.
“Yo me inicie en la gimnasia como un entretenimiento, pero cuando comencé a practicarla me gustó y empecé a participar en eventos competitivos”, afirmó Daniela.
En estos momentos, esta abnegada estudiante de tan sólo 12 años de edad forma parte de la Selección Nacional de gimnasia, formada por cinco niñas.
El mayor anhelo de esta joven es competir en unos Juegos Olímpicos, y está en el camino correcto, ya que entre sus logros destacan su participación en torneos panamericanos.
“Mi sueño desde niña es participar en unas olimpiadas y para eso me estoy preparando desde ya”, señaló Daniela.
La gimnasia es un deporte de sacrificios, y esto lo sabe bien esta pequeña gimnasta, quien día tras día lleva una agenda apretada (en la mañana asiste a la escuela y todas las tardes practica por espacio de 3 ó 4 horas sus rutinas con su entrenador).
“Todos los días me levanto muy temprano, voy a la escuela y entreno toda la tarde”, sostuvo la joven.