Bryce Harper pegó un grito de felicidad cuando cruzó el plato al poner a Washington finalmente con la ventaja.
Después de ese juego de extra innings que acabó en la madrugada del domingo, un largo viaje a la otra costa del país y al borde de la eliminación, los Nacionales siguen con vida.
Doug Fister lanzó siete episodios sin tolerar carreras y los Nacionales capitalizaron el mal tiro de Madison Bumgarner a la tercera base para vencer ayer 4-1 a los Gigantes de San Francisco en el tercer juego de la serie de división de la Liga Nacional.
Fister brilló otra vez en San Francisco, esta vez en un sensacional duelo de lanzadores con Bumgarner, resuelto cuando los Nacionales lograron romper un embrujo de 21 entradas sin fabricar carreras.