Empezó con náuseas y vómitos. Terminó con una estrategia ganadora y una propuesta de matrimonio.
La victoria de Simone Ruffini en el maratón de la natación tuvo toda clase de emociones el sábado en el mundial de la disciplina.
Aunque vomitó dos veces durante la primera vuelta por el río Kazanka, el italiano finalmente trepó a lo más alto del podio bajo una leve llovizna después de la carrera de casi 25 kilómetros, y levantó un cartel con una propuesta de matrimonio para su novia y compañera de equipo Autora Ponsele.
Ella dijo que sí.
"Fue difícil, pero al final salió bien", dijo Ruffini luego de las 10 vueltas por el río, que realizó en 4 horas, 53 minutos, 10.7 segundos.
Al final fue una competencia entre el italiano y Alex Meyer, pero el estadounidense se rezagó en la última vuelta y se quedó con la plata, a 4.4 segundos. El bronce fue para el compañero italiano de Ruffini, Matteo Furlan.