Rafael Nadal se convirtió en el primer español en ganar el Abierto de Australia al derrotar ayer en la final al suizo Roger Federer por 7-5, 3-6, 7-6 (3), 3-6 y 6-2, para ganar así su sexto título del Grand Slam.
Con esta gran victoria, fraguada en cuatro horas y 23 minutos, Nadal impide que Federer iguale el récord de 14 títulos del Grand Slam, en poder del estadounidense Pete Sampras.
Incidencias.
Nadal ganó el primer set en 59 minutos, después de ir perdiendo 4-2, rompió a su rival en el undécimo y cerró con un genial punto desde el fondo.
En el segundo tuvo opciones, cuando tras robar el saque se colocó con 3-2 y servicio y 30-30, pero Federer, en una gran reacción, ganó cuatro juegos seguidos que hicieron mella en Nadal.
En el tercero, el español siguió a remolque remando ante un Federer lanzado, pero fue capaz de levantar un 0-40 en el noveno y otros tres puntos de rotura en el undécimo. En esas seis defensas, se afianzó "Rafa" para disponer de un punto de set a favor en el duodécimo, que se le escapó por poco. No obstante, en el desempate, el español mantuvo la cabeza fría para ganarlo y resistir adelante.
Federer se puso por delante en el cuarto con 2-0, pero Nadal quebró a continuación sin importarle demasiado. Luego en el sexto, cedió su saque (4-2) y la cuarta manga. Nadal fue un coloso en el quinto parcial. El español quebró en el cuarto juego (3-1) y ahí vio el triunfo cerca. Fue a la tercera bola de partido cuando Federer comprobaba que una vez más no podía con el fenómeno español. De ahí su llanto.