El tenista español Rafael Nadal es el tenista más buscado del Abierto de China, que se disputa esta semana en Pekín, emulando el éxito que ya tuvieron otros íconos mediáticos, como el futbolista David Beckham, pero desatando la locura entre los seguidores chinos.
Si el futbolista británico vendió camisetas como churros durante su etapa en el equipo blanco y provocaba más de un cambio de corte de pelo en los seguidores en el gigante chino, con el tenista mallorquín las cosas se han triplicado.
Sólo un simple peloteo en el entrenamiento llena de gritos y locura colectiva. Banderas españolas, mensajes desplegables, pelotas gigantes, gorras, llaveros o la propia ropa que se usa en ese momento: todo vale para conseguir la firma del mallorquín, la estrella más deseada.