El español Rafa Nadal barrió al escocés Andy Murray en la "Catedral" por un demoledor 6-3, 6-2 y 6-4 en 115 minutos y alcanzó por tercer año consecutivo las semifinales de Wimbledon.
Nadal se medirá en la otra semifinal al vencedor del duelo que librarán el alemán Rainer Schuettler y el francés Arnaud Clement.
"Probablemente, he jugado mi mejor partido aquí", sentenció el mallorquín nada más concluir el duelo.
Analizando su juego, Nadal comentó que trató de jugar "agresivo" y, entre otras cosas, "atacar su segundo saque".
"Una victoria así siempre te sorprende ante un jugador así, y más tras su increíble remontada con Gasquet", expresó el tenista.
El número 2 vaticinó un futuro prometedor para su rival de ayer: "Es muy bueno y si sigue así no tendrá problemas para meterse en el top 5 muy pronto y seguro que tendrá ocasiones en este torneo".
Lo cierto es que cuando el escocés afirmó, con seguridad en vísperas a su pulso con Nadal, que se veía capaz de vencer al número 2, jamás hubiera podido siquiera soñar con el repaso que le endosó el español.
Nadal, con un total de 98 puntos ganados, no tuvo piedad en la "Catedral". Con un saque prodigioso, el segundo favorito se movió en otra Liga. De eso no hubo dudas y dominó desde el fondo.
Por otro lado, el anfitrión del torneo, Murray, se hizo pequeño ante la fortaleza física y mental de su oponente y no dispuso ni una sola oportunidad de rotura.