Rafael Nadal posó ayer sonriente para las cámaras, con la Copa de los Mosqueteros que ganó el domingo en Roland Garros, con la Torre Eiffel de fondo, rodeado de decenas de personas, admiradores y curiosos.
Nadal llegó con algo de retraso sobre el horario previsto a la explanada del Trocadero, frente a la Torre Eiffel, donde le esperaban alrededor de medio centenar de fotógrafos para la tradicional imagen del vencedor de Roland Garros el día después.