La mejor referencia del fútbol panameño, don Julio César Dely Valdés, no podía tener mejor recompensa que hacerse cargo de la Roja. ¿Quién mejor que él conoce la idiosincrasia del futbolista panameño? Lo fue todo como jugador y ahora pretende abrirse camino en el mundo de los directores técnicos.
Es cierto que apenas tiene experiencia y aún más cierto es que solo ha dirigido juegos amistosos, pero esta Copa Centroamericana puede ser el respaldo que necesita. Todos piden la victoria, pero nadie ha reclamado una identidad como equipo.
Julio Dely sabe cómo quiere que jueguen sus muchachos. Y desea mostrárselo al resto del país. Los resultados tendrán que llegar. Seguro. Pero para ello hay que tener paciencia. No se le puede pedir que en cinco meses en el cargo construya un equipo que gane por goleada todos los partidos.
Julio Dely está moldeando la personalidad que quiere darle a la ‘sele’. Pero para eso necesita tiempo.
La Copa Centroamericana, pese a que se disputa en nuestra tierra, no es más que el inicio de un complicado camino que conduce a Brasil-2014.
Julio Dely no debería ser juzgado con severidad, si Panamá no gana el torneo. Aragonés fracasó en el Mundial de Alemania y siguieron confiando en él hasta que dio el signo de identidad a España, que después ganaría la Eurocopa. Espero que se haga lo mismo con Julio.