Las operaciones de socorro continuaban ayer en un islote desierto de las Bahamas, donde fueron descubiertos unos 300 haitianos agotados, entre ellos al menos dos muertos, últimas víctimas del sueño norteamericano que empuja anualmente a miles de haitianos al mar, en condiciones de suma precariedad.
En la mañana de ayer, 65 de estos clandestinos, deshidratados y hambrientos, habían sido trasladados a hospitales bahameños. Dos cuerpos fueron encontrados, pero según los relatos de los sobrevivientes, en total 14 pasajeros murieron en la odisea. De acuerdo a un portavoz de la Guardia Costera estadounidense, Gibran Soto, 223 personas están siendo evacuadas.
"Es un verdadero campo de batalla", dijo un piloto de helicóptero estadounidense, Mark Feldman, uno de los primeros socorristas que llegaron a la pequeña isla de Flamingo Cay, 300 km al sur de la capital de Bahamas, Nassau.
Tras el naufragio de su barco, los haitianos se encuentran, desde hace un tiempo indeterminado, en esa isla sin agua ni comida. Según testimonios de los guardacostas, los restos del barco, una embarcación de 15 metros, todavía no han sido encontrados.
Unos veleros que pasaban cerca de la zona dieron la alerta. Algunos haitianos que recibieron asistencia médica en la isla bahameña Según un testimonio los haitianos se encontraban en estado desesperado. "Estaban en un estado comatoso", explicó a The New York Times el propietario de una pequeña marina, que ayudó a coordinar las operaciones de rescate.
"Pensé que estaban muertos. Llevaban muy poca vestimenta, algunos estaban cubiertos de polvo y basura y ninguno podía caminar", agregó Michael Minns.
El archipiélago de Bahamas, paraíso turístico con 700 islas e islotes, está situado en el sureste de Estados Unidos, entre Haití y el estado de Florida. Cientos de emigrantes haitianos pasan por el archipiélago de las Bahamas todos los años para intentar llegar a las costas de Florida, huyendo de la pobreza de su país, el más mísero de las Américas.
La Guardia Costera interceptó a 1,059 haitianos en alta mar en el año fiscal de 1999, y 1.567 en 1998.En los primeros cuatro meses de este año, fueron interceptadas 705 personas.
Las autoridades bahameñas, por su parte, repatriaron desde enero a 1.600 personas. Según estimaciones, entre 20,000 y 40,000 haitianos viven en forma clandestina en Bahamas, un país con alrededor de 300,000 habitantes.