La estadounidense Martina Navratilova aseguró que se encuentra feliz de volver a disputar un Grand Slam y señaló que era estupendo "salir del armario".
Navratilova regresó la pasada semana al circuito femenino en el torneo de Madrid, pero sólo para jugar dobles. A sus 43 años formó pareja con la surafricana Mariaan de Swardt y ganó un partido pero cayó en los cuartos de final frente a las españolas Gala León y María Antonia Sánchez. Ahora su objetivo es hacer un buen papel en Roland Garros, pero en realidad su punto de mira es Wimbledon, donde quiere ganar su 20 título en la catedral.
"Jugar al tenis es más divertido que jugar a la pelota", dijo Martina, quien recalcó que lo suyo no es una vuelta,"porque nunca me retiré de los dobles", dijo. "Ha sido muy dulce y me ha resultado agradable verme rodeada de gente y de nuevo aquí", comentó.
Navratilova aseguró que se encuentra en forma y que eso se debe a que nunca ha descuidado su preparación, ni siquiera desde que dejó de jugar hace cuatro años y medio. "He tenido la suerte de no haber tenido hijos y eso es una ventaja con respecto a las jugadoras que han sido madres y luego han seguido jugando", apuntó.
"Espero que se lo pasen bien", comentó respecto al público, "ayer vi como me apoyaban, aunque mi humor no era muy bueno".
La estadounidense no quiso desvelar qué jugadoras rechazaron formar pareja con ella pero aseguró que De Swardt no se lo pensó un minuto. También comentó que se siente muy feliz jugando hockey hielo en un equipo femenino llamado Mother Puckers en Aspen (Colorado).
"Volver es al tenis es como unas vacaciones", dijo Martina quien destacó a Martina Hingis y a Mary Pierce como las mejores especialistas en dobles.