Con miras a celebrar el centenario de vida republicana por todo lo alto, Panamá desea la sede del Campeonato Mundial de Béisbol del 2003, pero tiene un "muro en el camino", Cuba.
El presidente de la Federación Internacional de Béisbol, Aldo Notari, dijo que los cubanos ya tienen la sede y que la única forma de cambio es que Panamá llegue a un acuerdo con los dirigentes de ese país.
Panamá hizo pública sus intenciones organizar la justa mundial hace un par de semanas por intermedio del segundo vicepresidente de la República Dominador Kaiser Bazán, quien preside el Comité Organizador del Panamericano que se juega en Panamá.
¿Qué tiene Panamá para ofrecer a cambio por la sede? Eso se desconocía hasta ayer. El presidente de la Federación Panameña de Béisbol, Eduardo De Bello, está en Cuba, junto con Notari, al ser invitados a la inauguración del campeonato nacional de Cuba.
Se informó que De Bello dará el primer paso para llegar a un acuerdo con la Federación de Cuba.
La situación está un poco complicada. Cuba está herida con la derrota en los pasados Juegos Olímpicos de Sydney y la sed de venganza quiere ser saciada lo antes posible.
Aún más cuando se habla que en el Mundial del 2003 pueden hacer aparición las estrellas de grandes ligas.
Hace más de un mes, un reporte aparecido en el USA Today, daba fuertes indicios que esa puede ser la competencia que rompa la barrera que ha mantenido a las grandes figuras al margen de los eventos mundiales de béisbol.
Sobre ese particular, Notari dijo en Panamá que las relaciones con los directivos de grandes ligas marchan bien y no descartaba que esto se diera.
Lo más cercano que se ha dado hasta la fecha es que jugadores de ligas menores y algunos que han pisado la "Gran Carpa", participaron en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá y en las olimpiadas de Sydney.
Este hecho coloca a Panamá en una situación algo desventajosa y falta esperar los resultados de las primeras conversaciones que realizó la dirigencia panameña con Cuba.