Paul Allen, fundador de Microsoft y propietario de los Seahawks de Seattle, dijo ayer que financiará con 2.4 millones de dólares un estudio de dos años de duración sobre la posible relación entre los golpes frecuentes a la cabeza y la demencia.
Investigadores del Instituto Allen de Neurociencia y de la Universidad de Washington examinarán cerebros donados para explorar vínculos entre lesiones de la cabeza y problemas posteriores como alzhéimer y párkinson.
La NFL tranzó recientemente por 765 millones por las demandas por lesiones cerebrales.