El danés Nicola Kiesa (Den Bla Avis) se ha adjudicado la victoria en el sexto Gran Premio de Mónaco de Fórmula 3.000, gracias a una estupidez del sueco Bjorn Wirdheim (Arden), quién se detuvo para saludar a los miembros de su equipo antes de cruzar la línea de meta.
Wirdheim, líder destacado del campeonato internacional, vencedor del G.P. de San Marino y segundo en España y Austria, dominó la carrera de principio a cien metros de la línea de meta cuando se detuvo para saludar a los miembros de su equipo y eso permitió que Kiesa le superara.
Wirdheim, al ser alertado por los miembros de su equipo de que aún no había ganado, aceleró cuando Kiesa ya le había adelantado irremisiblemente, y cruzó la meta.