En la alejada comunidad de Tauccamarca, al sureste del Cusco, la muerte llegó con el desayuno que acabó con la vida de 28 niños entre 3 a 12 años, y dejó hospitalizados a 19 infantes más, conmocionando a las 400 familias del lugar, en lo que ha sido considerada por el Gobierno como la peor tragedia de los últimos años.
El alimento que es parte del Programa del Vaso de leche, que promociona el gobierno peruano en los sectores pobres del país, fue preparado el viernes como de costumbre por un niño de 14 años y consumido al mediodía por unos 50 menores.
A la hora, los niños comenzaron a sentir los efectos del envenenamiento, falleciendo algunos infantes en la misma puerta de la escuela, otros en la calle y en las puertas de sus casas.
Según los médicos del hospital regional del Cusco la policía ha iniciado una severa inspección por algunos caseríos -pequeños poblados de ocho a 20 familias- debido a que no sabe nada de por lo menos unos diez niños que consumieron la leche fatídica y se fueron de la escuela hacia sus casas.
Un médico del hospital regional, que pidió mantener su nombre en reserva, dijo a la