Desde hace 12 años comenzó a trabajar como entrenador de atletismo, y hace más o menos una década descubrió en su natal Colón a dos jovencitos, que en el futuro serían dos grandes figuras.
Allá por el año 2000, Florencio Aguilar tuvo el olfato para darse cuenta de que con Irving Saladino podría escribir con tinta dorada su nombre en la historia del atletismo local e internacional. Poco tiempo después, halló a Jamal Bowen.
Ahora, por fin, este humilde entrenador de atletismo, residente en Arco Iris, Colón, verá en vivo y en un mismo escenario el resultado de dos grandes frutos de su esfuerzo.
Este encuentro histórico será este lunes 1 de junio en los “Fanny Blankers-Koen Games”, en Hengelo, Holanda, en una prueba considerada como Grand Prix, en la que el medallista olímpico y campeón mundial Irving Saladino y el novato Jamal Bowen estarán frente a frente demostrando cada uno su gran nivel.
Por primera vez en la historia, dos panameños de una misma provincia estarán en una competencia de élite.
“Nunca esperaba en esta competencia ver a mis dos hijos compitiendo juntos, así es la vida y ese día le voy a dar gracias a Dios y abrazaré las banderas de Panamá y de Colón”, dijo Aguilar muy emocionado antes de viajar hacia Holanda.
Por un lado, Irving buscará ratificar que es el mejor del universo; mientras, Jamal intentará sorprender al mundo con un gran salto que lo eleve a la cúspide de ese deporte.
Para Aguilar, esta confrontación será sin duda un orgullo.
“Nunca pensé que se diera un enfrentamiento como este, gracias a Dios seré testigo de ello”, dijo Aguilar.