Los familiares en Miami del niño náufrago cubano Elián González no están dispuestos a entregar al menor a sus abuelas, Mariela Quintana y Raquel Rodríguez, que el viernes llegaron a Nueva York para reclamar su regreso a Cuba.
Los tíos abuelos del niño de seis años, Lázaro y Delfín González, insisten en que las abuelas pueden visitar a Elián en la casa donde vive en la "Pequeña Habana" de Miami, pero que no podrán llevárselo a la isla hasta que una corte federal dé su última palabra.
Estos familiares han presentando una demanda para paralizar la repatriación de Elián, ordenada por el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS, en inglés) y poder pedir luego asilo político alegando que el niño corre peligro en Cuba.
El veterano juez James Lawrence King no aceptó hacerse cargo del caso alegando, entre otras circunstancias, que tiene en sus manos un juicio criminal que lo tendrá ocupado durante los dos próximos meses.
En su lugar fue seleccionado por rotación William Hoeveler, un experimentado juez que presidió el juicio contra el ex general panameño Manuel Antonio Noriega y lo condenó a 40 años de cárcel por narcotráfico.
Elián fue uno de los tres supervivientes de un naufragio en noviembre pasado cerca de las costas de Florida, en el que murieron su madre, su padrastro y otros nueve inmigrantes cubanos.
Las dos abuelas del niño, la paterna, Mariela Quintana, y la materna, Raquel Rodríguez, llegaron el viernes a Nueva York con dirigentes del Consejo Nacional delesias.
En una conferencia de prensa en el aeropuerto de Nueva York, Quintana dijo que sus parientes lejanos en Miami no tienen derecho a retener al niño y los acusó de mantenerlo secuestrado con el apoyo "de la mafia contrarrevolucionaria" de esa ciudad de Florida.
"Lo tienen que devolver a Cuba: si Inmigración y el Gobierno de EU dijeron que tenían que hacerlo ¿por qué hay otras personas que todavía no devuelven al niño? Ellos no tienen derecho alguno para retener al niño", afirmó Quintana.
Rodríguez, por su parte, pidió llorando respeto para la memoria de su hija, Elizabeth Brotons, de quien dijo: "sólo descansará en paz cuando a Elián lo devuelvan".
Aseguró que su hija viajó a Estados Unidos obligada por su segundo esposo, Lázaro Muñero, al que calificó como "una persona violenta".
Ambas dijeron que quieren llevarse a Elián a Cuba, pero que no tienen plan alguno de viajar a Miami.
Las abuelas traen un poder de Juan Miguel González, padre de Elián, para llevarse al niño a la isla, ya que éste se niega a viajar a Estados Unidos.
El abogado de los familiares del niño en Miami, José García Pedroza, aseguró que no están preparados para entregarlo a las abuelas, ya que "sigue vigente una orden judicial que dice que eso no se puede hacer y hay una citación del Congreso estadounidense".
García Pedrosa dijo también que las abuelas podrían ser citadas a declarar ante el juez que presidirá la demanda que han interpuesto contra la repatriación de Elián.
Por su parte, Lázaro González afirmó que no tienen la intención de llevar al pequeño a ver a sus abuelas a Nueva York: "que vengan a visitarlo a Miami. Las invitamos a una comida con el niño en la casa, para que vean lo feliz que es aquí".
DESTINO DE NIÑO BALSERO EN MANOS DE RENO
El destino del niño cubano Elián González ha quedado definitivamente en manos de la Fiscal General de Estados Unidos, Janet Reno, quien se reunió ayer con sus abuelas para hablar sobre su repatriación.
Fuentes del Departamento de Justicia de EU informaron de que la reunión tuvo lugar después del mediodía en las oficinas de la Fiscal General en Washington.
Añadieron que a la cita asistirán representantes del Consejo Nacional de Iglesias, organismo privado que alquiló el avión que fue a buscarlas a La Habana, después de que el Gobierno de Estados Unidos les entregara los visados de ingreso.
Las fuentes del Departamento de Justicia indicaron que se espera que las abuelas pidan ver a Elián, quien se encuentra con familiares en Miami, y establecer el momento de su regreso a Cuba.
Agregaron que no se espera que las dos mujeres exijan que se les entregue al niño de inmediato.